jueves, 10 de julio de 2008

La "fiesta" de los toros ¡Que asco!

El verano ya llegó a España y con ello la diversión viene asegurada. Playita, piscina, conciertos y toda una variedad de opciones para divertirse de lo lindo ofrece este querido país. Sin embargo hay algo que no me gusta nada. Muchos pueblos celebran sus fiestas con corridas de toros o espectáculos en los que el toro es la víctima.
En general trato de ser tolerante cuando hay cosas que no van conmigo, pero con esto de los toros no puedo. Justo hace unas horas estaba viendo un programa de televisión en el que debatían este tema. Los argumentos de los aficionados al "arte" de la tauromaquia como lo llaman ellos, es que el Toro de Lidia nace para morir en el ruedo, que es el único animal que se le enaltece ya que se le "ofrece" la posibilidad de morir peleando y no en un camal, que es una tradición ancestral en España, que el torero arriesga su vida, que nadie se queja cuando matan pollos, en realidad cosas que me parecen absurdas.
Pero este espectáculo de sangre y muerte llega a límites insospechados en un pueblo llamado Coria. Allí celebran sus fiestas tirándole dardos a un toro y luego de maltratarlo lo matan con un escopetazo en la nuca. Según dicen es una tradición y todo el mundo -entiéndase los que se unen a esa fiesta- se convierten en trogloditas por esas horas.
En fin. Dejo un reportaje que hizo el programa CQC de España sobre esa celebración estupida.
Antes de terminar va una frase que me gusta mucho: "Un animal no puede defenderse; si tú estás disfrutando con el dolor, disfrutando con la tortura, te gusta ver cómo está sufriendo ese animal... entonces no eres un ser humano, eres un monstruo." José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998


2 comentarios:

Clonpi dijo...

Completamente de acuerdo. Lamentablemente veo muy lejana la posibilidad de que se hagan leyes contra esta barbarie.
Muy buen post. Saludos

Ishua Runa dijo...

Muchas veces son costumbres estúpidas que enmarcados con el mote de "tradicionales" los siguen celebrando; algo similiar sucedía aquí en Perú con el Yawar Fiesta de Puquio; en cambio, en las comunidades más alejadas de las capitales y en donde se mantenían costumbres ancestrales, el sentimiento de los indios Rukanas Antamarkas para con sus animalitos era de tal ternura que - cuando despedían a sus toritos y vaquitas rumbo a Lima - lo hacían al compás de canciones llenos de tristeza tal como describe JM Aguedas en su obra de "Yawar Fiesta". Saludos.