La familia brasileña
Hace unas semanas recibí la visita de un amigo brasileño y su familia. Ellos venían (todos juntos) por primera vez a Madrid, así que les hice de guía turístico por la ciudad. Bueno esa suele ser mi función cada vez que algún conocido cae por estos lares.
Pero bueno, en esta ocasión fue algo muy divertido no sólo porque la familia de mi amigo era súper pilas y muy graciosa sino porque nunca imaginé que volvería a ver a mi amigo, al menos en madrid. Me explico.
Él se llama Fabio y lo conocí durante un viaje que hice a Bélgica (la primera vez que fui) Yo me había alojado en un young host y compartíamos la misma habitación junto a otros chicos. Como había estado dos días en Bruselas quería conocer Brujas, un pueblito encantador más al norte del país. Entonces me desperté temprano (algo inusual en mí) y me fui a tomar desayuno. Cuando volví a la habitación hice algo de ruído y mi amigo (que técnicamente aun no lo era ya que no lo conocía) se levantó. Yo para barajarla le dije que ya se terminaba la hora de tomar desayuno (estaba incluído en el precio del alojamiento) y bueno así comenzamos a charlar. Al principio en inglés (osea en mi spanglish) y al notar que hablaba castellano me habló en portuñol y nada, le comenté que ese día iría a Brujas y el me dijo que también iba para allá con un amigo gringo que había conocido en Holanda.
Luego de presentarnos los tres salimos rumbo a Brujas, ellos estuvieron solo unas horas y yo me quedé una noche, pero antes de partir me dijeron que pasarían por Madrid así que quedamos en encontrarnos aquí. Luego de unos días llegó Fabio, se quedó en mi casa y luego llegó Mark, (alias el gringo loco) y esos días en Madrid la pasamos bien chévere (hasta los llevé a un concierto de Pedro Suárez-Vértiz)
Cuando nos despedimos de Madrid pensé que no lo volvería a ver, pero desgracidamente Fabio sufrió un accidente en el sur de España (nada muy grave) y decidió volver a mi casa. Su padre llegó unos días después desde Brasil para ver a su hijo. Él también se quedó en mi casa y luego de unos días ambos marcharon a Francia.
Eso habrá sido hace dos años y para mi alegría él y su familia vinieron a Madrid y pasamos mucho tiempo juntos. Su mamá estaba muy agradecida conmigo, por haber cuidado de Fabio mientras llegaba su padre. La verdad es una familia estupenda, él, su hermana y sus papas son muy amigos.
Cuando nos despedimos ya no nos dijimos ojalá que algún día volvamos a vernos, porque estábamos seguros de que eso iba a pasar. Ahora me tocará ir a Sao Paulo a visitarlo ya que su mamá me ha hecho prometer que vaya y su padre me ha dicho lo mismo, incluso me ha dicho que podría hacer mochila con Fabio y recorrer Latinoamérica un par de meses (él lo hizo de joven, me contó)
A veces uno nunca sabe en donde o en que lugar conocerá gente de la que terminará siendo amigos por siempre y a la distancia.
Por cierto Fabio me recomendó ver la película Tropa de élite, ya lo hice y está muy bien. Yo también la recomiendo.




4 comentarios:
Buena genta la Brasileña.
Que tal te fue por Belgica?
Hola Rocío, pues por Bélgica genial. Tuve la suerte de estar dos veces por alli. No es barato que digamos pero vale la pena ir, sobre todo a Brujas que tiene más encanto que Bruselas y la puedes ver en un par de días. En Bélgica hay unos chocolates excelentes y unos grofes (wafles) que son lo máximo.
Y para los que le gusta catar chelas pues allí estarán en el paraíso porque hay como 200 clases de cerveza.
Hombre tu si que te paseas, cual es el secreto. Yo sin ser española tengo el sindrome vacacional.
Veremos si adivinas quien soy.
(Lo dudo)
Chau.
jajajaja, ¿quién serás pues?, lo que si se es quien no eres, pero eso no te lo voy a decir...
Saludos!
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